ROMA – LA CIUDAD ETERNA

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Septiembre ya está aquí y con ello los nuevos propósitos, las nuevas metas, las nuevos proyectos, las nuevas ilusiones… entre ellos, este año, volver a escribir. De un modo u otro, dejarme caer por #atansolounpaso es para mí un bálsamo, un modo de quitarme el gusanillo de no poder dedicarme como me gustaría a mi profesión como periodista. Así que allá vamos!, bienvenido septiembre, bienvenido!

“Y así paseaba de nuevo por la ciudad eterna, como si nunca antes hubiera pisado aquellas calles, presentándose ante cada monumento, emocionándose con cada uno de los símbolos de esa ciudad que alguna vez en la vida la había visto crecer…”

Así podría comenzar a contar mi último viaje por la capital italiana, una de las ciudades más bonitas de Europa, Roma. Su patrimonio histórico, la calidad de sus obras de arte, su bohemias calles, el color de sus barrios… todo en Roma es digno de ser mencionado, aunque sea difícil exprimir al máximo una ciudad semejante. Hay tanto que ver en Roma que siempre te vas con la sensación de haberte dejado algo, con la sensación de tener que volver para encontrarlo.

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“Y al final, todos los caminos, llevan a Roma…” – Coliseo

PARTE I: ANTIGUA ROMA
Nuestro itinerario no podía comenzar de otro modo que no fuera conociendo la ciudad antigua, desde el Coliseo romano hasta el monte Capitolino, pasando por el Arco de Constantino para llegar al barrio residencial más deseado de la antigua Roma, el Palatino y regresar por la Vía dei foro imperiali para adentrarnos en el Foro Romano, centro del mundo antiguo y donde hoy encontramos una gran colección de ruinas romanas, a mi parecer, bastantes difíciles de identificar. Un recorrido con mucha historia, con mucho pasado y mucho que enseñar al mundo moderno. Un paseo que hicimos sin prisa pero sin pausa, dejándonos llevar y disfrutando tranquilos de nuestra primera parada en la ciudad.

 

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Piazza del Colosseo – Roma – Italia

Como todos sabemos el monumento central de todo este recorrido es el Coliseo romano, espectacular tanto por dentro como por fuera, impactante por su majestuosidad y emocionante por toda la historia que esconde en cada una de sus piedras. Construido por Vespasiano en el recinto de la residencia de Nerón, se inauguró en el año 80 y llegó a contar con un aforo de hasta 50.000 espectadores. Son muchos los datos que podemos llegar a conocer de este gigante de Roma pero se nos quedaría un post demasiado largo y prefiero centrarme en lo que no te puedes perder, como su exterior con tres niveles de arcadas con columnas jónicas, dóricas y corintias, o su interior dividido en la parte de la Arena donde los gladiadores llegaban a través de un sistema de poleas y la Cávea y el Podio, donde se sentaban los espectadores y los emperadores para disfrutar del “espectáculo”. Es increíble pensar que allí las gentes disfrutaban viendo morir a otros, es escalofriante pensar la brutalidad que reinaba en aquellos años.

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Interior del Coliseo – Arena, Cávea y Polio

La visita al Coliseo es una parada imprescindible en la ruta por la ciudad eterna, puede llevar un par de horas o incluso tres, depende de la rapidez o lentitud con la que camines por sus pasadizos y el arte que tengas para conseguir la mejor foto, que no es fácil por la cantidad de gente que todos los días visita este lugar. Mi consejo es ir directos, y tempranito, a comprar las entradas al Foro Romano y después correr a la entrada del Coliseo para verlo primero ya que a media mañana ya llegan los autobuses llenos de turistas y es un caos. Las entradas pueden comprarse por internet pero tienes que validarlas allí, por lo que la cola que debes esperar es igual o peor que si no lo hubieras hecho.

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Foro Romano – Roma – Italia

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Arco de Tito – Inspiración, dicen, del Arco del Triunfo de París

Dejado atrás el monte capitolino, una de las siete colinas sobre las que se fundó Roma y donde se esconden los famosos museos capitolios, puedes continuar por la misma Via para encontrarte de frente con la Plaza Venezia, para mi, una de las más bonitas de Roma, coronada por Il Vittoriano, un impresionante monumento de mármol blanco construido en honor a Victor Manuel II, primer rey de Italia, que me dejó totalmente impresionada cuando lo vi por primera vez. Dicen que entre los habitantes de roma hay de todo, algunos lo odian y otros lo adoran, pero lo que está claro es que no deja indiferente a nadie. Puede visitarse por dentro y merece la pena ya que las vistas desde arriba son dignas de alguna que otra foto.

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Monumento a Victor Manuel II- Primer rey de Italia

Desde allí es fácil encontrar algún restaurante italiano donde darse un atracón a pasta o pizza, aunque es importante no adentrarse demasiado en la zona centro ya que, como suele pasar en otras ciudades europeas, la zona turística es la más cara y no es difícil que se aprovechen con precios desmesurados! Fuera de ahí, las precios en Roma para comer o cenar son asumibles, dejando siempre un hueco para un maravillo Gelato italiano, otro imprescindible!.

Y así, sin apenas darte cuenta, termina el primer día en Roma, preludio de una escapada de las que merecen la pena ser contadas. Seguimos en contacto! En breve, recorremos los barrios de Monti, Trevi, Tridente y como no, el centro histórico de Roma!.

Sonríe, es el día

Esther

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